Apuntes sobre la marcha, 30 de junio de 2012

A estas alturas ya sabemos que ser feliz es mucho más fácil que estar contento.  Quizá en la revisiones cardiológicas los médicos deberían advertirnos de la importancia, de la necesidad de tener un corazón alegre para andar por la vida.

Último programa de la temporada, Así suenan los libros, 27 de junio de 2012

Apuntes sobre la marcha, 25 de junio de 2012

En su libro Quemar los días, James Salter dice que en la Naturaleza hay algo más que la “conciencia de un único yo”, algo más perfecto: la “conciencia de muchos, de todos, las manadas y los cardúmenes, las colonias y los enjambres”. Quizá es eso lo que buscaba Lonesome George, la tortuga gigante de Galápagos, al morirse. Es posible que estuviese cansada de ser única en su especie, de la soledad que suponía serlo,  y deseara un reencuentro definitivo y eterno con los suyos.

Apuntes sobre la marcha, 21 de junio de 2012

En el prólogo de Gedächtnisprotokolle, el libro de Jürgen Fuchs, su amigo Wolf Biermann habla del autor diciendo que Fuchs es “suave como sólo lo son los verdaderos radicales”. Y es que la suavidad es una forma de contundencia, el último estadio de la contundencia. Hay un momento afortunado en que nuestra voz y nuestro tono se vuelven suaves como una melodía de fondo. Entonces empezamos a ser escuchados de verdad.

Apuntes sobre la marcha, 19 de junio de 2012

Lo interesante de Diario de Invierno, el libro autobiográfico de Paul Auster, no es tanto el recurso a la segunda persona, que ya utilizó en su día Juan Goytisolo en Señas de Identidad, sino la retrospectiva que traza de sí mismo como cuerpo en movimiento, como ser vivo a lo largo de sesenta y cinco años. Y es que a veces haríamos bien en regresar a ese momento anterior a la primera abstracción, en vernos a nosotros mismos antes de ella, al margen de ella, recordar que por encima de todo somos un cuerpo que se mueve, que camina, que tropieza con los objetos, que se cae, que se levanta otra vez, que va deteriorándose a la intemperie.

Apuntes sobre la marcha, 17 de junio de 2012

No debemos molestar a los demás con nuestra felicidad, no es eso lo que les interesa de nosotros. Quizá por ese motivo, hay gente que va a aparecer en nuestra vida sólo cuando las cosas se tuerzan. En Effie Briest, la novela de Theodor Fontane, Roswitha se reencuentra con quien fue durante años su señora, y le dice: “Para mí será bueno todo lo que pueda compartir con usted, especialmente lo triste”.

En la Feria del Libro de Pamplona, 9 de junio

Reseña de Tu alma en la orilla en el Blog de Xavi Masip

Presentación de Tu alma en la orilla en la librería La Fugitiva, Madrid, 1 de junio de 2012

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